En CURVOTECHOS todas las estructuras son susceptibles de manifestar problemas por diferentes medios, por lo que termine por afectar negativamente a su durabilidad, por eso te contamos sobre algunas cosas a las que debes prestar atención.


-Corrosión: Se debe a fenómenos naturales y por el cual los metales se transforman en compuestos diversos. La superficie del metal presenta picaduras y oxidaciones que llegan a hacer que se desprendan placas o escamas y con la consiguiente disminución de la resistencia original.


-Fatiga: Es una patología que surge cuando se someten los elementos de la estructura a tensiones iguales o mayores a las calculadas como admisibles en el proyecto. Los síntomas son la aparición de estrías perpendiculares a la dirección de las tensiones. Su peligro radica en la dificultad de su detección y requieren de revisiones preventivas periódicas.


-Abrasión: Se manifiesta en partes móviles en contacto o sometidas a la acción de fluidos. El síntoma es el aspecto desgastado y liso de la superficie y suele complementarse con un fenómeno de corrosión.


-Holguras en uniones: Provocan la deformación de la estructura y la aparición de fuertes tensiones que derivan en la rotura por fatiga de los elementos.


-Impactos y sobrecargas accidentales: Se presentan como deformaciones en los elementos ya sea por impactos externos o por pandeos o flechas, manifestando cada uno deformaciones características.



La prevención es el mejor remedio para prevenir la aparición de estas patologías y aumentar la durabilidad de estructuras y componentes metálicos.


-El diseño de programas de inspecciones y mantenimiento periódicos ayudará, a la detección prematura de cualquiera de las citadas patologías.

-Aplicación periódica de protecciones como pinturas o recubrimientos a modo de defensa en las zonas más expuestas a los agentes degradantes.

-Se recomienda integrar a un proyecto dentro de un plan de inspección.